sábado, 14 de julio de 2012

Unidad 4:



La Planificación Educativa


4.1         Concepto de planificación y planificación educativa.
4.2         Importancia de la planificación educativa.
4.3         Principios de la planificación.
4.4         Carácter instrumental de la planificación
4.5         Fases de la planificación educativa.
4.6         Niveles de concreción de la planificación educativa.
4.7         Plan Estratégico
4.8         Proyecto de Centro

Trabajo para presentar:

·       Ensayo sobre la temática de la planificación educativa a partir del estudio de la unidad no. 4.




1.1 Concepto de planificación y planificación Educativa:[1]

 

La educación es una experiencia permanente y cotidiana que tendrá mayor o menor impacto en la sociedad, de acuerdo con el proceso de planificación que de ella se realice.  Esto implica que es fundamental planificar el proceso educativo para garantizar el desarrollo de una oferta educativa que llene las expectativas sociales por el país.

 

Si a la educación se le tiene en un rol significativo, no es posible dejar su organización y desarrollo sometido a estrategias y procedimientos que surjan de la improvisación.  Por el contrario, es necesario planificar eficientemente la tarea educativa, para tomar las previsiones que permitan una acción futura capaz de transformar la educación en una respuesta efectiva a los retos y expectativas sociales.

 

En este sentido, se considera que la planificación, como método de racionalización de los procesos y los recursos para la preparación de cambios, permitirá introducir reformas sustanciales e incluso cambios estructurales en el proceso educativo.  Se visualiza, así, la planificación como un proceso institucional intencionado y deliberado, mediante el cual una colectividad busca racionalizar recursos, preparar decisiones y llevar a cabo la acción educativa prevista, con óptimo resultados.

 

Parafraseando a Carlos Matus, se define la planificación como un intento de previsión y no de predicción.  Así, la planificación se conceptualiza como un cálculo que precede y preside la acción para “crear futuro”, no para predecirlo.  Es prepararse para intentar crear ese futuro imaginado, con base en las posibilidades existentes.  Así, se dice que planificar consiste en hacer caminos para transitar hacia el futuro y no predecir el futuro.  En otros términos, la planificación implica el establecimiento de condiciones para el desarrollo de una serie de acciones previamente identificadas y priorizadas, para lograr llenar expectativas e intenciones sociales.

 

En el caso de la planificación educativa, se trata de “hacer caminos” a partir de diversos aspectos, como tipo de sociedad y de persona por formar, tipos de ofertas educativas y curriculares, capacitación de educadores, tipos y niveles de la oferta, propuesta curricular, etc.

 

Si bien el planeamiento de la educación es un proceso que se concibe y desarrolla en forma similar a otros procesos de planificación, es importante señalar algunas características y principios que le son particulares.

 

§ La planificación educativa debe darse en el contexto del planeamiento global que realiza un país, de su realidad económica y socioeconómica.

 

• El proceso de planeamiento educativo debe enfocarse con visión multidisciplinaria, para que concluyan en él los aportes de especialidades como la pedagogía, la educación comparada, la psicología educativa, la antropología cultural, la demografía, la estadística y la administración.

 

  La planificación de la educación realizada en el nivel central debe ser suficientemente abierta y flexible para permitir su actualización y adecuación en los otros niveles.

 

  El planeamiento educativo tiene una dimensión política que se identifica con el proceso de adopción de decisiones del Estado a través de sus órganos legislativos y ejecutivos.  En otros términos, esta dimensión es la que permite que las alternativas y los planes preparados por los técnicos se conviertan en política, orientación y norma de las actividades educativas estatales.

 

• La planificación educativa se caracteriza por ser un proceso metódico y permanente de análisis o diagnóstico de la situación real, para descubrir las necesidades educativas de una comunidad o un país, y determinar acciones y medios alternativos para satisfacerlas.

 

• El planeamiento de la educación debe estar abierto a la atención de “imprevistos”.  Es decir, debe considerar estrategias que se conviertan en herramientas para lidiar con la incertidumbre, prever posibilidades, descubrir y anticipar respuestas.

 

  La planificación educativa debe integrar la dimensión cuantitativa y la cualitativa, en sus interacciones e interrelaciones.  En el primer caso, se consideran aspectos como infraestructura, edificios, inmobiliario, finanzas, relación costo-rendimiento, recursos, etc.  En el segundo, se toman en cuenta elementos como delimitación de fundamentos, fines, estructura del sistema, planes y programas de estudio, etc.

 

  “El planeamiento educativo tiende a ofrecer principios válidos para diversas situaciones concretas: diversos niveles y modalidades del sistema, grupos poblacionales diferentes, etc.  Por esto, lo importante es su carácter abierto y flexible, para permitir atender variedad de realidades educativas.

 

 

• La planificación educativa debe desarrollarse con visión participativa; esto es, involucrando distintos sectores de la sociedad y los más variados actores sociales.

 

Como ya se planteó.  Al planificar la tarea educativa se toman previsiones para acciones posteriores en diversos campos y en diversos ámbitos.  En esta perspectiva, toda acción planificadora ubicada en el sector educativo se convierte, obviamente, en un proceso de “planificación” o “planeamiento educativo”.

 

“La planificación educativa se define así, como un proceso de previsión y determinación de necesidades educativas, en el que se racionaliza la utilización de recursos materiales y humanos, con el fin de lograr los objetivos propuestos”.

 

 

1.2 Importancia de la planificación educativa.

 

Como la educación es un proceso que requiere de fines y políticas claras que permita su accionar en un contexto de promoción de la cultura y los valores  generalesdel país, no puede dejarse a la improvisación. En este sentido, la planificación educativa reviste una importancia fundamental.  Se convierte, en la generalidad de los casos, en un medio para la solución de problemas educativos.

 

La planificación educativa propicia realizaciones como las siguientes:

 

  1. Analizar la realidad educativa y tomar decisiones, ante las alternativas de solución de problemas educativos que se presentan en el sistema educativo imperante en la sociedad.

 

  1. Permitir que las instituciones educativas conozcan con claridad su rumbo de acción, y puedan hacer los ajustes en forma adecuada y oportuna, haciendo uso de técnicas y metodologías modernas y flexibles pero rigurosas.

 

  1. Condensación en la planificación, de proyectos, planes y programas relativos a políticas educativas, organización y estructura del sistema.

 

  1. Eliminar la incertidumbre, partiendo de políticas y objetivos preestablecidos para anticipar lo que se pretende llevar a cabo en el futuro.

 

  1. Establecer prioridades para el financiamiento, racionalizando la utilización de los recursos financieros con el propósito de evitar el despilfarro y hacer un uso adecuado y pertinente de los recursos limitados del presupuesto.

 

  1. Se establece una secuencia entre la política educativa y los planes, programas y proyectos que van a realizar, esta secuencia establecida asegura una correcta o clara directriz y uso de estrategias, que se adoptaran para la ejecución de las actividades y los procesos y previsión de resultados.

 

  1. Dota a los administradores o gestores de la educación de una herramienta básica para la ejecución de la política educativa.

 

  1. Permite que la previsión se realice en diversos ámbitos y con diferente alcance.  Es decir, que abarque la totalidad de un país p una región, toda la oferta educativa o un solo nivel del sistema, o una sola institución educativa.

 

 

Aunque se tiene claro la importancia de la planificación educativa y aunque se está conformando cierta actitud positiva en relación con su realización periódica y sistemática; todavía en nuestro país los procesos de planificación se quedan en el plano de formulación de los planes y programas y no llegan a su plenitud de ejecución.  Son muchas las debilidades que muestran los procesos de planificación en el sector educativo.  Veamos algunos de ellos:

 

  • Es costumbre diseñar y elaborar planes y programas educativos sin tomar en cuenta a los actores de sistema educativo, la comunidad y la realidad social imperante.

 

  • Muchos procesos y diseños de planificación educativa evidencian que existe un bajo conocimiento de la vocación y perfil cultural, humano, económico, político, ideológico y social puesto como referencia y fundamento para los planes y programas educativos.

 

  • Existe ausencia de continuidad de los planes y programas entre una administración gubernamental y otra, a nivel nacional, regional y local.

 

  • Es costumbre elaborar una planificación educativa y ejecutoria, pero sin seguimiento, control y evaluación que permitan determinar su objetividad, eficacia, relevancia y validez interna y externa.

 

  • Es costumbre realizar una planificación educativa en la que predomina un afán normativo para solo cumplir con aspectos de legislación, nacional o regional o distrital.

 

  • Existe todavía la planificación centralizada en los niveles directivos de la institución escolar, y bajo la responsabilidad de unos pocos, convirtiéndose en impositiva y verticalita.

1.3 Principios de la planificación.

 

 

La planificación consta de principios lógicos y racionales que hacen posible su aplicación operativa como función primaria que demanda el mercado a las distintas organizaciones que lo componen.  Estos principios son:

 

1. Racionalidad:

 

Este principio trata de que se establezca objetivos claros y precisos, encuadrados dentro de la realidad y que respondan a una necesidad real.

 

2. Sencillez: 

 

Significa que las metas deben ser simples y los planes deben ser   compartidos por todos los que están involucrados.

 

3. Continuidad:

 

Los planes deben ser un proceso continuo, es decir que cumplido con uno deben formularse otro.  El abandono de los planes es muy común en la administración pública cuando suceden cambios de gobierno y a veces el simple cambio de dirección de un Secretario de Estado.

 

 

1.4 El carácter instrumental de la planificación.

 

Como toda técnica, la planificación tiene una cierta ambivalencia; en sí misma no es buena ni mala.  Pero al ser un “instrumento” puede ser utilizado con diferentes internacionalidades y en diferentes circunstancias.  Se la ha empleado -y se la puede emplear- tanto para el mantenimiento del statu quo como para impulsar reformas y cambios estructurales. Puede ser utilizada indistintamente por países desarrollados o países subdesarrollados, por regímenes políticos socialistas o capitalistas, por países imperialistas y países dependientes.  A este respecto se señalaba que “se puede programar para la libertad o para la esclavitud, para la miseria, para la cultura o para la ignorancia, para la libertad de empresa o para la centralización de decisiones económicas”.[1]  Esto es cierto, pero a ello hay que agregar que existen diferencias sustanciales, no tanto en las técnicas de planificación, cuanto en el estilo de desarrollo que ellas proponen, según sea el marco o proyecto político en que se realizan.  Los parámetros ideológicos-políticos determinan el “para quién” de la planificación (a quiénes beneficia” y el “como” (puramente tecnográfica o más o menos participativa).

 

Este carácter instrumental, para algunos pretendidamente asépticos, ha llevado a ciertos planificadores a creer que pueden elaborar planes “aptos” para todo tipo de gobierno, con la pretensión de ser doctrinariamente neutros o apolíticos.  Estos tecnócratas, en ciertos aspectos, se parecen al inglés Bentham que en el siglo pasado “hacía instituciones a pedido” para cualquier país, aun cuando no lo conociese.  Ahora, en vez de constituciones, hacen planes sin importarles a quiénes sirven y cuáles con sus fines. ¡Cuántos de los llamados “expertos internacionales” han procedido de esa manera!

 

La planificación es, pues, un instrumento; no tiene fin en sí mismo.  Introducir y aplicar los criterios racionales y técnicos propios de la planificación en la tarea educativa, no significa que “eso”, por sí mismo, constituya una mejora en lo que a la programación educativa se refiere.

 

 

1.5 Fases de la planificación educativa

 

 

La planificación se realiza en un proceso definido por varias fases o etapas. Estas fases que siguen una secuencia importante, la debe conocer todo planificador, como también el contenido y tareas de cada una de ellas. A continuación se describen esas etapas de la planificación:

 

Diagnóstico:

 

Es la fase en que se investigan para detectar problemas y necesidades que justifican y orientan el proceso de planificación. Cuando se investigue con el propósito de diagnosticar, debe tomarse en cuanta variados aspectos como los demográficos, sociales, económicos y educativos, considerándose, además, lo cuantitativo, lo cualitativo y otros.

 

Determinación de objetivos:

 

Los objetivos son las metas del plan y deben ser precisos, expresados en términos alcanzables y referidos a las necesidades y problemas encontrados en el diagnóstico. Es necesario, una descripción clara de los objetivos, de manera concreta y funcional para conseguir dinamismo y dirección en el proceso de la planificación. De lo contrario, si los objetivos se expresan de manera vaga y muy abstracta, aunque pudieran orientar, dificultarían el camino a seguir y en consecuencia no se podrían evaluar. Por lo tanto, la formulación clara de un objetivo debe responder: ¿Qué debe hacerse? , ¿Cuáles condiciones?, ¿Cuál es el criterio de evaluación?  ¿Cuándo debe hacerse?

 

Elección de estrategias:

 

Una estrategia es un conjunto de acciones que conducen a la selección y adopción de alternativas para realizar los objetivos de un plan, considerando las circunstancias y las posibilidades de la realidad. Son las distintas vías para llegar a un mismo objetivo. Al seleccionar las estrategias que se seguirán se debe tomar en cuenta las posibilidades de recursos, así como las consecuencias futuras. En la elección de estrategias se siguen también unos pasos determinados, como el análisis de alternativas, adopción de una alternativa. Luego de seleccionar las estrategias más adecuadas pueden definir el plan con sus programas y proyectos.

Ejecución del plan:

 

Antes de ejecutar el plan es preciso que se tome conciencia sobre los objetivos del plan por parte de los administradores, el personal docente, estudiantes y la comunidad. Esto se hace para procurar el respaldo del plan. Esta fase es por tanto, la puesta en marcha, con sus programas y proyectos, realizados dentro de un marco temporal, cuyos lapsos son: corto plazo, mediano plazo y largo plazo.

 

 

Evaluación de resultados y mecanismos de ajustes:

 

Un aspecto importante en la puesta en marcha de un plan es llevar un control de avance que constituye una especie de seguimiento con el que se identifica si los esfuerzos realizados se corresponden con los resultados que se van obteniendo. El control de seguimiento y mecanismo de ajuste se puede realizar durante todo el período de ejecución.

 

Al detectar los problemas que se van presentando se realizan reajustes necesarios y si es preciso se realiza una reprogramación del plan.

 

El control se efectúa durante todo el período de ejecución.  Es conveniente realizar informes periódicos sobre la ejecución del plan, esto permitirá tomarlo como base para acciones futuras.

 

La ejecución del plan debe hacerse de manera paulatina, de manera que se posibiliten los ajustes y correctivos necesarios.

1.7 El Plan Estratégico: Concepto, componentes
 
“La planificación voluntarista, imperativa y centralizada es actualmente muy cuestionada. Parece que este tipo de planificación está condenada a desaparecer en virtud de la fuerte resistencia que le impone la realidad”.
 
“En la actualidad, las prácticas abarcan desde una planificación indicativa global hasta una planificación que se podría calificar de estratégica”.
 
“La planificación estratégica siempre ha existido en las instituciones no importa su naturaleza. Desde el origen de estas sus promotores y responsables han tratado de definir su misión y visión. Del mismo modo han proyectado en el tiempo la imagen deseada de su establecimiento”.
 
La planificación estratégica, más que nunca se convierte en la tarea de un equipo en condiciones de cumplir funciones diversas de investigación, de análisis de estrategias, de negociación, de comunicación, y necesariamente, de funciones técnicas.
 
El Plan estratégico o proyecto institucional es un documento que proyecta y define en el tiempo a todo tipo de institución en su misión, sus metas y su razón de existir.
 
El Plan estratégico forma parte de lo que se ah llamado planificación estratégica, que concibe a las instituciones como sistemas abiertos y dinámicos, sensibles a las influencias del medio o entorno, y a las cuales debe responder de manera oportuna. El enfoque de la planificación estratégica fue desarrollado en las escuelas de administración, y en los últimos tiempos trasvasado al medio académico y educativo.
 
1.8 El Proyecto de Centro
 
El Proyecto Centro es un documento que se elabora en los centros educativos, donde se plantean la misión, visión, los objetivos, valores, principios, concepciones, estructura organizativa y reglamentos de una institución educativa.
 
Es el corazón del centro educativo, la expresión de su razón de ser evidenciada en la misión y la filosofía que fundamenta el quehacer educativo. Se constituye en una herramienta que define el camino a seguir, que expresa la planificación de futuro comunicada en la visión y los objetivos estratégicos.
 
La sociedad actual demanda de grandes cambios en la gestión educativa, lo cual supone encontrar la identidad misma de cada Centro Educativo, que tiene que transformarse para responder a los nuevos tiempos. Por esta razón, se debe tomar la decisión de recorrer el camino que conlleve a crear cambios efectivos que hagan de la escuela un espacio real de prácticas de la democracia donde los diferentes actores y actrices participen.
 
En este sentido, el Proyecto Centro  es un instrumento de referencia para encontrar la razón y la justificación de las decisiones que deben tomarse en el centro, es también un instrumento abierto, susceptible de revisión y mejora constante, elaborado y desarrollado de forma colaborativa y participativa.
 
El PC sintetiza una propuesta de actuación del Centro, explicitando sus principios y convicciones, sus señas de identidad, los propósitos que pretende y la estructura organizativa que utiliza para lograrlos, se elabora y se aplica de manera democrática y participativa, nace del consejo y responde a influencias de los intereses de la comunidad educativa, asume un carácter prospectivo, se fundamenta en su coherencia interna y está centrado en las necesidades de los y las estudiantes, es el marco de referencias para el diseño y el desarrollo del currículo del centro, entre otros.
 
En este proceso el director o directora desempeña un rol fundamental ya que es un/a conductor/a y armonizador/a de voluntades, capacidades y recursos que debe utilizar y en la elaboración y ejecución del PEC.
 


[1] Ahumada, J.  “La  planificación del desarrollo”, en cuaderno del SV, vol VI, nums., 4 y5, caracas, 1996
 
[1] Este texto fue tomado y adaptado de: Díaz  Barriga, Frida, Rojas, Gerardo, ESTRATEGIAS DOCENTES PARA UN APRENDIZAJE SIGNIFICATIVO.  Ed. McGraw Hill, 2da. Edición.
 

 

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